miércoles, 16 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

12. INT. UN BAR/ UN BAÑO. NOCHE.

El recinto está lleno de gente.

Suena música electrónica.

LUCAS, MEJÍA y DIANA entran en el bar. Se paran a pocos metros de la entrada, le dan una mirada desaprobatoria al lugar.

LUCAS
Y bueno, lo queramos o no siempre terminamos en este antro.

DIANA
Es nuestro destino.

MEJÍA
Patético, patético.

LUCAS
Bien, busquen una mesa mientras voy al baño.

LUCAS empieza a caminar hacia el baño mientras MEJÍA y DIANA se internan entre la multitud buscando una mesa vacía.

En el camino hacia el baño un HOMBRE gordo, de gafas y mucha barba (LUIS) se le acerca a LUCAS.

LUIS
Oe, Lucas ¿Bien o no?

LUCAS
Hey, ¿Qué más pues?

LUIS
Bien, bien.

LUCAS
Ah, bacano.

LUIS
¿Ya estamos como borrachitos? ¿No?

LUCAS
Algo. Estoy chévere… oe, ahorita hablamos que estoy que me meo. Busca a Mejía y Diana que están por ahí.

LUIS asiente, mientras, LUCAS empieza a caminar otra vez hacia el baño.

En el baño hay una fila compuesta de una sola persona esperando su turno de entrar. LUCAS se hace detrás de dicha persona y a continuación observa, a muy pocos metros, la fila del baño de mujeres. Su mirada se detiene en una MUJER (30 años, cabello negro corto, hermosa, tez blanca y un vestido negro). La MUJER se nota aburrida.

La MUJER al sentirse observada mira a LUCAS por el espacio de cinco segundos y, luego, sin mostrarse interesada, desvía su mirada a su lugar de origen.

LUCAS mira al piso.

LUCAS
(Murmura)
Nadie tan hermoso se fijaría en mí.

CORTE A:

lunes, 14 de mayo de 2007

GUÍA DE RESTAURANTES

- ¿Qué tal es Meceler?
- Y… no se, se que es caro, un poco extravagante… no como para vos.
- ¿Tan mal me veo?
- ¡Te acabaste de echar encima un tutifruti de caja, y con pitillo!
- Ya entiendo.
- Pero si, se que es caro, demasiado caro.
- ¿Caro como para llevar a la novia gordita, si tuviera?
- Caro hasta para aparentar que te estás tirando a una reina de belleza como amante y querés que todo el mundo se entere que engañás a tu esposa con ella.
- ¿Y bueno, el del Dann?
- Aparte de dar vueltas, no se, es como para llevar a la mamá en día de madres.
- ¿Y La Provincia?
- Pues ese es como para mandar el mensaje directo, ese es como para agregarle caché a la pedida de matrimonio, pero no tanto como para que piensen que uno anda en negocios ilícitos. Pero a todas estas, ¿a quién vas a llevar a comer?
- No, nada, solo preguntaba.

PARIS HILTON RULES!

- Llego a un bar, miro con cara de asco.
- ¿Por qué?
- Pues… no sería yo sino mirara con cara de asco… dejame seguir… en fin, entonces miro con cara de asco, me acerco a la barra y PUM!, doy un manotazo en la barra. El barman me mira, debe ser viejito.
- ¿Por?
- No se, siempre en esos sitios atiende gente que ya le da pereza buscar más trabajo… Pero eso no es lo importante, lo importante es que doy el manotazo, el tipo me mira y me hace un gesto, como yo se qué quiere decir, antes de que habra la boca le digo: “déme un trago de su mejor whisky y permítame usar su videocassetera”, el tipo obviamente me mira con cara de: y este imbécil para qué quiere una videocassetera… pero como yo siempre me adelanto le digo: “no pregunte, si no tiene videocassetera me voy a otro lugar donde sí tengan videocassetera” como ya me sirvió el whisky—
- ¿Pero no pues que el whisky te bajaba la presión?
- ¿Vas a contar lo que no te he dicho o te vas a callar?
- Okey, me callo.
- Bueno, entonces le muestro el cassete al tipo, porque claro, con eso fue que golpee la barra. El tipo me mira con cara de preguntar algo y le digo antes: “póngala, y asegúrese que toda la gente en este antro reciba el doble de lo que toman”, como ando tan seguro de mí mismo el tipo no dice nada, coge el cassete y lo pone en la videocassetera.
- Pero no pues que no había.
- Pero ya si la hay.
- Ah bueno.
- En fin, el caso es que antes de meter el cassete, un tipo que está a mi lado, que se nota que debió estar en ese puto bar desde que aprendió a caminar me pregunta: “¿Por qué está tan arrogante joven?” y yo le digo: “!es que acabo de tirarme a París Hilton!”.
- Hey, dejá de ser tan cochino, esa vieja parece un travesti.
- A mi me gusta ese ojo caído, total; es puro gusto excéntrico, es como admitir que—
- Yo preferiría meterme con una loca como Britney.
- También, lo que pasa es que Britney es la que uno se debería tomar por asalto, aunque bueno, ya está un poco trajinada, y ese marido la dejó más loca de lo que esperaba.
- Ese video porno algún día aparecerá.
- ¿Cuál video?
- Ah, yo no se, pero seguro que debe haber video… bueno, y entonces, volvamos a la travesti.
- Nada, le digo eso al tipo de al lado, y entonces los de las mesas gritan y me vitorean porque claro, ya se dieron cuenta que lo que tengo en la mano es la grabación del encuentro.
- Pero un casste de eso no es como muy grande para que una vieja no se diera cuenta que la graban, digo, es París Hilton y todo lo que querás, pero tampoco va a ser tan boba… es que tres veces… creo que ya eso no lo bajaría nadie… además que si mal no recuerdo sus habilidades me dejaron mucho qué pensar.
- ¿Por?
- Es que toma las partes anatómicas como si fueran un frasco de salsa de tomate—
- Bueno, pero es mi fantasía y yo veré qué hago con ella, el caso es que si el cassete funciona y si, cuando empiezan a correr las primeras imágenes todo está bien, pero de cuando se está quitando la ropa la camisa de ella tapa el lente y luego la cámara cae.
- ¿Cómo así? ¿ni siquiera se te ocurre asegura la cámara a un trípode?
- No me he puesto a pensar en eso.
- Y bueno, era de esperarse, por cierto prestame treintamil.
- ¿Para?
- Para esta noche.
- Estoy casi seguro que todo va a terminar con: Yo sólo te quiero como un amigo.
- Seguramente… si.

sábado, 12 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

9. EXT. CALLE # 5. NOCHE.

LUCAS, MEJÍA y DIANA caminan por la acera. LUCAS y DIANA Llevan cervezas en la mano, MEJÍA lleva el tarro de agua. LUCAS saca un cigarrillo, lo mira.

DIANA
¿No te has dado cuenta que últimamente estás fumando mucho?

LUCAS
Si me he dado cuenta, pero es que el cigarrillo es mi sable Jedi. Me protege de todo mal.

LUCAS enciende el cigarrillo.

LUCAS
Mi sable es tan poderoso que ni me doy por enterado que males me acechan. Por eso me gusta y a todos se los recomiendo. El cigarrillo en la escala del uno al diez es un once.

DIANA
Hasta que un futuro te mata de cáncer.

LUCAS
Y bueno, no todo en la vida es perfecto. .......…La palabra “Futuro” me hizo acordar de cuando fui a visitar a mi papá la semana pasada.

10 . FLASH BACK. EXT. CALLE. INT. CASA IGNACIO /SALA. TARDE.

En la calle se ve toda clase de personajes: Prostitutas, vagabundos, automovilistas en sus autos nuevos o viejos que buscan drogas o placer sexual.

LUCAS con una cerveza en la mano y una caja de torta en la otra camina por la acera hasta llegar a una casa casi en ruinas. Golpea la puerta tres veces.

LUCAS (V. OVER)
Fui a visitarlo cómo un favor de Gloria. Esas son las cosas que uno hace por los que quiere.

DENTRO DE LA CASA: LUCAS, con un cigarrillo en la mano, e IGNACIO (demacrado, barba de muchos días y ropa andrajosa) están sentados a la mesa frente a frente. Los dos se observan tranquilos, y en el medio de los dos, vemos una torta con una vela encendida.

LUCAS (V. OVER)
Estábamos sentados a la mesa y él me pregunto que era lo que yo planeaba para el futuro. Fue una pregunta estúpida ¿o no les parece? Digo, ustedes me conocen y saben lo que me la paso haciendo todo el día que es: Nada. Y bueno entonces le respondí:
(En escena)
Mmmmm, he planeado de ahora en adelante ser un borracho. Pero no cualquier borracho. Un borracho... un borracho simpático y gracioso.

IGNACIO
No pensé que respondiera. Yo sólo pregunte por preguntar.

IGNACIO sopla la vela.

LUCAS (V. OVER)
Desde la separación de mi papá con mi mamá yo siempre lo había visto a él como un Jedi desterrado del concejo o algo así.

IGNACIO le pide una calada de cigarrillo a LUCAS. LUCAS le da el cigarrillo e IGNACIO empieza a fumar.

LUCAS (V. OVER)
...Pero viéndolo ahí, todo desprotegido, importándole todo una mierda, admití que mi papá nunca alcanzo a ser un Jedi. Nunca entendió el poder de la fuerza, ni el del mismo lado oscuro. Mi mamá si entendió los dos poderes, pero ella, aunque no lo quisiera, ya era parte del lado oscuro.

11. EXT. CALLE # 5. NOCHE.

(La secuencia es continuada de las escena 9)

LUCAS
Y en fin, no sé porque les acabó de contar lo que les acabo de contar.

MEJÍA
Hey, sentémonos.

Los tres se sientan en el sanjuán de una casa.

DIANA
Algún día me gustaría hacer una fiesta de star wars. Yo me quiero disfrazar de Leia Organa.

MEJIA
No, Diana, ese disfraz te quedaría grande. A vos te veo más cómo Threepio. Va con tu personalidad.

DIANA
¿Threepio?

MEJIA
Sí, un androide de protocolo que nadie utiliza porque todos se saben el protocolo. El relleno y el gancho gracioso de la historia.

DIANA
(Irónica)
Sí Mejía, me encantan tus chistes.

Dos MUCHACHAS muy bonitas pasan caminando cerca de ellos.

MEJIA
Tengo mal de vereda. A todas las viejas las estoy viendo todas chimbas. Cuándo tomo mucha cerveza, por alguna inexplicable razón quiero hablarle a las viejas... Es como sí la cerveza me otorgara un súper poder que no quiero y, por ende, siempre termino declarándomele a alguna incauta que alguna vez, hace mucho tiempo, conocí... ¡Qué pereza! La cerveza es como mi Kriptonita roja.

DIANA
(A Lucas)
Teniendo en cuenta que es el único de los tres que no se ha tomado una cerveza, eso está bien.

LUCAS
Es su estado natural.

MEJÍA
La cerveza me da la confianza en mí mismo. Es una confianza muy rara en mí, que cuando estoy sobrio aparece un día, sólo un día, en cada año bisiesto. Es como Depredador. Depredador aparece un día en cada año bisiesto.

LUCAS enciende un cigarrillo y mira hacia los alrededores. Sus ojos se detienen en el CARRO que vimos en la escena 8. El CARRO está estacionado al frente de ellos.

CORTE A:

jueves, 10 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

8. EXT. CALLE # 4. NOCHE.

LUCAS, MEJÍA y DIANA caminan por la acera.

MEJÍA
Perder no es del todo malo. Antes puede ser una ventaja. Digo: uno pierde una y otra vez, una y otra vez y el miedo termina yéndose. Se va pa`la puta mierda y pues, uno se vuelve más arriesgado, digo, ya no importa fracasar…

DIANA
(Irónica)
Me encanta cuando te pones todo filósofo. Entonces lo que tratas de decir es que ¿Perder es ganar?

MEJIA
No, uno nunca gana,... y menos si hablamos de mujeres... la que no es una cagada está loca y a veces las dos cosas.

DIANA
Y ¿Quién estaba hablando de mujeres?

MEJÍA
Nosotros.

DIANA
Hace rato dejamos de hablar de mujeres si no estoy mal.

LUCAS divisa una LICORERA al frente de ellos.

MEJIA
Nunca terminamos, lo dejamos como tema abierto. Diana, eso es lo que tienes que aprender de nosotros, si no decimos: “Listo acá acaba esto” pues no terminó y punto.

LUCAS
Comprémonos más cervezas.

DIANA
Sí, por favor, Mejía ya me tiene aburrida con sus temas misóginos, y pues, la aburrición es para abstemios.

Los tres entran en la licorera. Un HOMBRE muy gordo los atiende.

LUCAS
(Al HOMBRE)
Buenas, me das un Six-pack de cerveza y una botella de agua. Por favor.

El HOMBRE camina hasta un refrigerador, pero antes de llegar le sube el volumen a una grabadora.

En la grabadora se escucha una canción romántica de los 70`s.

LUCAS
¡Buena canción!

LUCAS se enciende un cigarrillo, luego se queda mirando a cualquier parte mientras canta entre murmullos la canción. MEJÍA también empieza cantar.

LUCAS
Cuando Gloria está triste siempre canta esta canción.

DIANA
Y ¿Cómo sabes qué justo cuando ella está triste canta esta canción?

MEJIA
(Habla como bobo)
Me llamo Diana y como jabón.
(Voz normal)
¿No sabes pues que este marica siempre estuvo enamorado de ella? es obvio que ya se la conoce de memoria, que le conoce todos sus gestos, que…

DIANA
Pues no como jabón. Yo no sabía lo de Gloria. Que pena mi ignorancia. Lucas ¿En serio siempre estuviste enamorado de Gloria?

LUCAS
Que güevas ustedes dos, Gloria es como mi mamá.

MEJIA
Aja, como si no supieras lo que es el incesto.

LUCAS frunce el ceño y por medio de gestos los manda a callar.

MEJÍA y DIANA se ríen. El HOMBRE llega con el six-pack de cervezas y la botella de agua. LUCAS le da un par de billetes al HOMBRE, agarra el six-pack, le da la botella de agua a MEJÍA y tanto él como MEJÍA y DIANA salen de la licorera.

En la acera LUCAS saca dos latas del Six-pack, una se la da a DIANA y la otra se la queda él, ambos las destapan.

DIANA
¿Se han dado cuenta que nunca hemos brindado por nada?

LUCAS
¿Cómo así?

DIANA
Digo, siempre que compramos cervezas o cualquier licor nunca brindamos por nada. La demás gente siempre lo hace.

MEJÍA
Y ¿Qué se supone que logran con eso?

DIANA
Pues creo que nada, pero…

MEJÍA
¿Entonces para qué hacerlo?

DIANA se encoge de hombros.

Un CARRO pasa a baja velocidad. En el interior del CARRO se ven las siluetas de un HOMBRE y una MUJER.

LUCAS observa el CARRO atentamente hasta que se pierde de vista al final de la calle.

FUNDIDO A IMAGEN:

martes, 8 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

7. EXT. CALLE # 3. CAYENDO LA TARDE.

LUCAS, MEJÍA y DIANA están sentados en el sanjuán de una casa. LUCAS y DIANA tienen cervezas en la mano y MEJÍA tiene una botella de agua.


MEJIA
Para levantarse una nena el secreto es el siguiente: ¡Interesado es interesante!


DIANA
Y volvemos con el temita. ¿Por qué mierda no me puedo conseguir amigos normales?


LUCAS
Porque sencillamente no eres normal, Diana. Si lo fueras no serías amiga mía.


MEJIA
Hey déjenme seguir.

LUCAS y DIANA se encogen de hombros.


MEJÍA
Vea pues, lo que quiero decir es que todas las nenas tienen sus bobadas, sus historias, whatever.


DIANA
(Irónica)
Sus estupideces.


MEJIA
Sí, eso. El mundo no es justo que le vamos hacer.
(Se ríe)
Bueno, prosigo: las nenas lo que quieren es a alguien que las escuche, y eso es lo que uno debe hacer, escucharlas...


DIANA
¿Alguna vez me escuchaste?


MEJIA
Hey Diana, déjame seguir hablando. No seas tan intensa. Vea pues, sólo se necesita mirarlas, concentrarse, oírles toda su conversación,...

MEJÍA Levanta una ceja.


MEJÍA
...levantarles una ceja si es necesario para que se den cuenta que de “verdad” uno está interesado. ¡Y ahí! Ahí es donde uno, si siguió todo el discurso atentamente, puede echarse los chistecitos de rigor, los comentarios profundos, cualquier cosa que las haga ver que uno también puede decir algo interesante acerca de sus cosas “interesantes”. Uno, delante de ellas, es un tipo sensible, que se conmueve, que las comprende al escucharles toda la porquería que sueltan. Un tipo que, llegado el caso, llora por sus “desgracias” o “alegrías” o cualquier mierda que a ellas les parezca importante.


DIANA
Yo fingía que me interesaban tus cosas, entonces mi pregunta es: ¿El supuestamente secreto también se aplica para levantar manes?


MEJIA
Eh, eh... en tus sueños lo quisieras.


DIANA
(Irónica)
Sí como no, güevón. Con ustedes es más sencillo y no es tanto el trabajo, consiste en levantarse la blusa y mostrar una parte del brassier, ni siquiera una parte de la teta, no, sólo con el brassier basta y ya, pan comido.


LUCAS
Diana, mostrame una parte del brassier haber si caigo rendido a tus pies.


DIANA
No. No quiero que termines enamorado de mí, ya tengo bastante con Mejía cómo para ahora también encartarme con su prótesis.


LUCAS
Corrección, no soy su prótesis, él es mi prótesis.


DIANA
Bueno, en eso tienes razón.

LUCAS y DIANA sonríen. MEJÍA los ignora. LUCAS saca un paquete de cigarrillos del bolsillo de su pantalón, enciende un cigarrillo y se queda pensativo.


LUCAS
¿Saben en que he pensando últimamente?

DIANA y MEJÍA se encogen de hombros.


LUCAS
Últimamente me he dado cuenta que estoy repitiendo los mismos pasos de mi papá.


MEJÍA
(Se ríe)
Pero sin tomar LSD ni empelotarse en los parques.

DIANA le pega un codazo a MEJÍA.


DIANA
Lucas ¿Cómo así?


LUCAS
Pues eso, no quiero ser cómo mi papá.


MEJIA
(Se ríe e imita la voz de Dark Vader)
Señor emperador, Luke no quiere repetir mis pasos. Quiere ser un Jedi ¿Que podemos hacer?

CORTE A:

lunes, 7 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

6. EXT. CALLE # 2. TARDE

LUCAS, MEJÍA y DIANA caminan por la acera.

LUCAS
Diana ¿Te crees inteligente?

DIANA
Sí.

LUCAS le da tres palmadas de consuelo.

LUCAS
Lo gracioso es que no hay una mujer que no se lo crea.

DIANA
¿Qué somos más inteligentes que ustedes dos?

LUCAS
Pues sí, aunque estoy hablando de los hombres en general.

DIANA
¿Entonces los únicos inteligentes son los hombres?

LUCAS
La cruel respuesta es: Sí. No digo que nosotros no hacemos estupideces, pero es que las hacemos porque no hay otra manera de atraerlas a ustedes. La estupidez para ustedes es como la mugre en la uña. Se sienten identificadas con ella, pero no quieren admitirlo.

MEJÍA
Y lo gracioso es que seguimos haciendo todas esas cosas estupidas porque sufrimos de baja autoestima. Porque, lo admito en nombre de nuestra raza, nos odiamos a nosotros mismos por tener que buscarlas a ustedes.

LUCAS
Aunque la baja autoestima no es del todo general. Yo por ejemplo soy un Jedi…

DIANA
(Se ríe)
¿Un Jedi? ¿Luke Skywalker?

LUCAS
Sí, Luke está bien.

DIANA
(Irónica)
Hmmm, ya veo.

LUCAS
Pero a pesar que de ser un Jedi no puedo evitar sentirme atraído hacia el lado oscuro, y ¿Por qué? pues porque es más llamativo que la lacónica vida de un Jedi.

MEJÍA
Las mujeres son como el virus Ébola. Cuando da, ya no se puede hacer nada. Hablar con una nena, sea negra, blanca, fea o bonita, es como ser actor de una película francesa; En todo momento se dice algo trascendental sobre la vida y sobre lo que pasa.

LUCAS
Diana, para no ir más lejos ¿Qué está haciendo Mejía en este momento?

DIANA
Hablando bobadas.

LUCAS
Exacto, está haciendo el viejo ritual de “hombre atrae hembra”. Y puedo jurar que le está funcionando. En este momento seguro lo quieres besar.

DIANA
(Irónica)
Aja, seguro.

FUNDIDO A IMAGEN:

viernes, 4 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

UN JEDI 16 AÑOS DESPUES

Suena música parecida a la de Star Wars.

FUNDIDO A IMAGEN:

5. EXT. CALLE # 1- MEDIODÍA

LUCAS (24 años, atractivo, barba de seis días, despeinado, vestido de manera informal), MEJÍA (25 años, poco atractivo, ropa fina, cutis y cabello bien cuidado) y DIANA (23 años, medianamente atractiva, gafas, vestida totalmente de negro y con estampado en la camiseta que dice: MUERTE A CERATI) están parados en medio de la acera.

DIANA
Parados en medio de la acera y mirando hacia ninguna parte. Me encanta esta manera en cómo tomamos nuestras decisiones.

MEJÍA
Paciencia señora oscureta, dijiste que pensáramos que hacer y eso estamos haciendo. Las ideas no llegan así como así.

Un GATO callejero pasa por el lado de ellos y se para a pocos metros de distancia. DIANA lo ve.

DIANA
Ay, tan lindo.

DIANA le empieza a buscar juego al GATO.

DIANA
Lindo, lindo.

MEJÍA observa la situación.

MEJIA
A las mujeres las vemos como diosas, como estrellas inalcanzables de una galaxia muy, muy lejana, pero la pura verdad es que ellas cagan y mean como nosotros, y no precisamente cagan oro, no, cagan porquería, y porquería en serio… también les da mal aliento, son feas al despertarse, y con sólo ver cualquier bicho con pelo en la calle se les ablanda el corazón, ¡Son bobas!

DIANA
Mejía, eres un imbecil.

MEJIA
Aunque tienen un punto a favor: ellas son el único elemento matemático que cumple con las cuatro reglas básicas: Suman gastos, restan alegrías, multiplican problemas y dividen opiniones...

DIANA
Lucas, ¿Ves lo que tenía que soportar al lado de esté imbecil? Y me rogabas para que por favor volviera con él.

LUCAS sonríe.

LUCAS
Simplemente ya no soportaba que todos los días llamara a mi casa diciendo: “la perra de Diana hizo tal cosa, la malparida de Diana no hizo tal cosa, Diana es una catrehijueputa perra y que ojala se muera…”.

DIANA deja ir al gato y vuelve a lado de ellos.

DIANA
Mejía ¿En verdad decías eso?

MEJÍA la mira estupefacto y luego se encoge de hombros.

MEJÍA
Sí ¿Qué sé yo?

FUNDIDO A IMAGEN

jueves, 3 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

SECUENCIA DE CREDITOS

4. INT. SALA IGNACIO. DÍA.

A medida que pasa la escena los CRÉDITOS DE LA PELÍCULA APARECEN EN LA PANTALLA.

GLORIA mueve el dial de una grabadora hasta que sintoniza una canción romántica de los 70`s.

GLORIA se para ante la mesa de planchar y empieza a planchar una camisa.

LUCAS, abrazado a GLORIA de un pie, llora constantemente.

GLORIA termina de planchar la camisa y la levanta a la altura de su cabeza. En la camisa aparece él titulo de la película:

BARBIE & SKYWALKER

GLORIA baja la camisa.

CORTE A NEGRO:

martes, 1 de mayo de 2007

BARBIE & SKYWALKER

1986.



FUNDIDO A NEGRO:


CAMILA (OFF)
Todo cambió entre nosotros hace mucho tiempo. ¿Es que tengo que repetírtelo una y otra vez, una y otra vez, una...?


IGNACIO (OFF)
Entendí, no me trates como si fuera un retrasado mental. Soy una persona completamente lucida.


CAMILA (OFF)
¿Cuántas veces en lo que va de la semana escuché eso?... Mierda, si no me dejas ninguna opción porque te comportas como un niño malcriado. ¡Acéptalo maldita sea! es jodidamente fácil. Es cómo un abrir y cerrar de ojos.


IGNACIO (OFF)
No creas que para mí es tan fácil.


FUNDIDO A IMAGEN:

1. INT. HABITACIÓN IGNACIO. MAÑANA.

IGNACIO (30, atractivo, cuerpo atlético, semblante lánguido, barba de tres días, vestido sólo por un abrigo negro con una capucha de monje y, unos calzoncillos) abre los ojos a la vez que termina el fundido de negro. IGNACIO está parado ante una gran ventana.


IGNACIO
Cuando abro los ojos y veo lo que me rodea algo se produce en mi cerebro que dice que esta mierda nunca la podría soportar sin ti… y cuando cierro los ojos.

IGNACIO cierra los ojos. La imagen se va a negro.


IGNACIO (OFF)
Sólo veo calma, silencio… y recuerdo que todo era tan bonito entre nosotros.


CORTE A:


2. INT. SALA IGNACIO. MAÑANA

La sala está decorada con paredes rosadas y baldosas blancas. En el centro de una pared se observa la puerta abierta de la HABITACIÓN DE IGNACIO y en el interior de ésta se ve a IGNACIO parado ante la ventana y a CAMILA (29 años, supremamente atractiva y vestida de una manera recatada) caminando de un lado para otro.


CAMILA
¿Y que esperabas? En esa época andábamos hasta las manos de ácidos y bareta qué hasta irnos de mochileros para la patagonia nos pareció una buena idea, y te recuerdo que estamos en Colombia y que la Patagonía es bien lejos... maldita sea, hasta el Papa me parecía sexy.


IGNACIO
(Suelta una carcajada)
Es verdad, te querías follar al Papa.


CAMILA
Pero esa era otra época, ambos sabíamos que con el tiempo todo eso iba a cambiar. Ignacio, por favor no des más vueltas y acéptalo. Yo nunca estuve enamorado de ti. Acepta que me voy.

IGNACIO para de reír, mira a CAMILA de una manera desafiante y camina hasta la puerta, cierra la puerta de un portazo.

En una esquina de la sala está LUCAS (8 años, vestido con un disfraz de las guerras de las galaxias) jugando a las peleas con dos MUÑECOS: un LUKE SKYWALKER y una BARBIE.

LUCAS hace que el muñeco de LUKE le de una fuerte paliza a la BARBIE.

GLORIA (23 años, bonita y vestida con un uniforme de empleada del servicio), se encuentra detrás de una mesa de planchar ubicada en una esquina de la sala. Está planchando una camisa como si nada pasara.


IGNACIO (OFF)
¡En este momento quisiera matarte!


CAMILA (OFF)
¡¿Y por qué no lo haces?! ¡Así me evitas la agonía de tener que explicarte las cosas mil veces!

Se escucha un golpe seco y luego se produce un silencio.


LUCAS y GLORIA se miran y luego miran hacia la puerta. La puerta se abre.

CAMILA
¡Muérete Ignacio! ¡Muérete! ¡Esto que acabas de hacer nunca te lo voy a perdonar!

CAMILA, con un hilillo de sangre saliendo de su boca, sale de la habitación. Parada ante la puerta respira profundo y recupera la calma. Una lágrima empieza a recorrer su mejilla derecha y mira a GLORIA por un instante, luego mira a LUCAS, camina hacia él, le acaricia el pelo, le ofrece una sonrisa, le besa la frente.


CAMILA
Lucas, Lucas. Con tus juegos sólo evidencias que vas a ser aburrido, drogadicto y amargado...

LUCAS niega con la cabeza y CAMILA se limpia la lágrima que le baja por su mejilla, luego suelta un breve suspiro.


CAMILA
…cómo tu papá. Pero quédese tranquilo, eso suele atraer a algunas mujeres que, como yo, cometen errores, errores garrafales.

CAMILA le alborota el pelo a LUCAS y mira a GLORIA.


CAMILA
Gloria, me cuida muy bien a mi hijo, oyó.

GLORIA medio estupefacta asiente con un gesto de cabeza.


LUCAS
¿La voy a volver a ver?

CAMILA le acaricia el pelo, le sonríe y sale de la sala.


CAMILA
Lo que nunca se pierde son las esperanzas, o sino pregúntele a su papá.

LUCAS la sigue con la mirada, suelta los muñecos abruptamente y camina hasta la habitación de IGNACIO, entra en ella con cautela.


3. INT. HABITACION IGNACIO. MAÑANA

IGNACIO está en posición de suplica en el piso. Está llorando.


IGNACIO
Perdón Camila, perdón, no sé que me paso.

IGNACIO levanta la mirada y ve a LUCAS, se demora un rato en reconocerlo.


IGNACIO
Ah, es usted ¿ Y su mamá? ¿Dónde está?


LUCAS
Se fue.

IGNACIO suelta un breve suspiro y se levanta del piso, se limpia las lágrimas, camina hacia un estante donde coge una botella de Whisky, luego agarra un vaso de cristal sucio que está sobre una mesa de noche y lo llena de Whisky. Saca un paquete de cigarrillos de su abrigo, enciende un cigarrillo y se para ante la ventana.


LUCAS
¿Ella va volver?

IGNACIO sonríe tristemente, le da una calada al cigarrillo y lo arroja a cualquier parte. El cigarrillo cae al piso cerca de LUCAS.

LUCAS mira el cigarrillo y luego mira a IGNACIO. IGNACIO mira a LUCAS.


IGNACIO
Me fumo tres paquetes de cigarrillos diarios...


IGNACIO saca otro cigarrillo.


IGNACIO
Y ¿sabe porqué?...

IGNACIO se coloca el cigarrillo en la boca.


IGNACIO
Aprendí que se pierda o se gane en el amor siempre se debe tener un cigarrillo en la boca.

Se toma un sorbo de whisky.


IGNACIO
Estoy hecho mierda, Lucas… Lucas, le voy a decir una cosa, y por favor le pido que nunca se le olvide... óigame bien: Nunca, nunca le apueste a nada, aléjese de las mujeres y nunca se enamore. Vuélvase gay o algo así.

IGNACIO se dispone a encender el cigarrillo.


IGNACIO
Las mujeres son el Diablo.

IGNACIO enciende el cigarrillo y mira a LUCAS a los ojos. Despedaza el vaso con whisky en la pared y luego sale corriendo de la habitación.


IGNACIO (OFF)
¡Camila, por favor vuelve! ¡Te necesito!

LUCAS camina hacia la ventana y mira por esta. Por la ventana se ve a IGNACIO saliendo de la casa, desesperado.

Una mano toca a LUCAS en el hombro, LUCAS se da vuelta.

GLORIA está parada ante LUCAS y después de un rato en lo abraza. GLORIA sonríe con lastima.



CORTE A:




DANA Y LOS CIGARRILLOS

6. BIOGRAFÍA DE DANA

Nombre: Dana Wersocka
Edad: 25 años

Nacionalidad: Polaca


Dana es estudiante de segundo año de Biología. Estudia los anfibios y piensa graduarse con una tesis sobre las ranas. A los dieciocho años tuvo su primer beso, y todavía no sabe lo que es un orgasmo, pero no lo busca; cree que cada cosa tiene su momento. Cuando se pone a pensar en las razones de su aburrimiento sexual llega a la conclusión de que nunca tuvo una verdadera conexión con sus amantes, por apresurarse a esperar más de ellos. Es impulsiva y actúa sin pensar en las consecuencias: a los veinte años se mudó con un mecánico de treinta y ocho, al que conoció en el bar donde ella trabajaba como mesera. A los tres meses lo abandonó por gordo y calvo. Desde los dieciséis años trabaja, empezó como niñera, fue mesera, y ahora estudia gracias a que diseña tatuajes para un artista plástico reconocido.

Sufre de migrañas, es alérgica a la aspirina y, pese a la recomendación de los doctores, como desde los quince años sigue fumándose una cajetilla de mentolados por día. Es una persona muy fiestera, se siente totalmente apasionada con experimentar cosas nuevas y sensaciones indescriptibles. Le gusta Portishead, Massive attack, The Velvet Underground and Nico, The Smiths, etc.

Dana es una mujer extremadamente bonita. Tiene el cabello corto y rubio, ojos azules, tez blanca, labios pequeños, dientes muy blancos. Es de estatura baja (1.57 mts). Es delgada y de pequeños senos (que nunca cubre con brassier). Tiene un tatuaje en su hombro izquierdo: un obsceno Winnie the Pooh que ella misma diseñó.

Vive sola en un pequeño departamento en Varsovia desde los veinte años. Ve muy poco a sus padres (una vez al año), quienes viven en Lisboa desde que su padre, un prestigioso arquitecto, obtuvo en aquella ciudad un trabajo irrechazable.

FIN (AÑO 2004).

lunes, 30 de abril de 2007

DANA Y LOS CIGARRILLOS

Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me ofreció
un cigarrillo.
Ignacio Wild

5. DANA

-¿No trajiste fotos? – dice un hombre muy grande, gordo, con canas y la nariz chata. -¿Para que viaja uno a otro país si no trae fotos?

- No sé, mi vida allá se complico. - Le responde Dana.

- Sí, pero al menos hubieras tenido la delicadeza de tomar alguna foto.- El hombre agita su puño en el aire y se impacienta. Suda frio.- ¡Quiero saber como se veía mi chica en la Argentina! ¿Es mucho pedir? Por ejemplo: ¿por qué tú pelo está más blanco?

- ¡Tuve que hacerlo!- responde Dana.- Ese chico, James, fue algo especial para mí. Nunca conocí a alguien más especial que él. Gracias a Dios que se me puso por delante un...

Esto no me va llevar a ninguna parte, debo centrarme en Dana. Si quiero saber en realidad lo que pueda ella estar haciendo en este momento, no debo inmiscuirme en mis relatos. Dana nunca se enamoro de mí. El mundo no gira en torno mío. Eso es lo que me decía mi padre: “Tomás, el mundo no gira alrededor tuyo”. Siempre quise creer que mi padre estaba equivocado, pero no, simplemente soy otro tipo más al que le brilla la nariz cuando está emocionado. A todos nos brilla la nariz, sí. Pienso en que: De verdad que es extraña la manera en que se embrollan las vidas de las personas y luego es más extraña la manera en que ese embrollo llega de nuevo a su fin.

DANA Y LOS CIGARRILLOS


Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me ofreció un cigarrillo.

Ignacio Wild

DANA Y LOS CIGARRILLOS

Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me ofreció un cigarrillo.
Ignacio Wild

4. LEJOS DE LA CHICA

09/19/2004 –15:00 h. Nunca odie tanto algo en mi vida como esa mancha de color marrón que llevo viendo cinco días en el techo. Cada día cambia de forma, un día es un país, otro día es Winnie the Pooh, otro día es un vietnamita en un inodoro, otro día es mi padre convaleciente en una cama, otro...; Quisiera no verla, pero, aunque intento, no puedo darme vuelta en la cama. Alguna vez, en una tercera cerveza, le dije a Dana: “Odio salir a caminar, odio a los chicos de mí edad que me odian, odio a las chicas de mi edad que también me odian, odio los días festivos, odio la gente que dice que odia todo, pero, lo que más odio en la vida, es quedarme despierto en la cama después de las cinco de la mañana. ¡Además, te confieso, odio esta ciudad en lo más profundo de mi ser! Buenos Aires huele a caca de perro”.


Ella en eso me dio la razón, pero yo proseguí: ”Vivo aquí desde los diez años, cuando mi padre –colombiano y alcohólico-, en medio de uno de sus delirios, quiso venir a buscar a mi madre a la Argentina. Naturalmente nunca la encontró, mi madre no era argentina, sino paraguaya. Nunca la conocí, excepto por fotos. Aparte de su acento, las paraguayas me gustan. Una vez tuve una relación tortuosa con una de ellas. Cuando caí en la cuenta que llevaba el mismo camino de mi padre me dejé crecer el bigote y entonces la chica paraguaya se hizo lesbiana; creo que creyó que me quería parecer a Freddy Mercury y quiso seguirme, ella quería ser Madonna. Mi padre murió años después de instalarse aquí en la Argentina -murió de una cirrosis crónica por combinar whisky con vino- y tuve acceso a su plata ahorrada. Actualmente no hago nada, salvo escribir biografías mías y arrojarlas por debajo de las puertas”. Naturalmente, y como ya me tenia acostumbrado, Dana no entendió un rosco.

09/20/2004 –10:20 h. Es un hospital lúgubre. La habitación es pequeña, sus paredes son grises y una raya verdusca la atraviesa casi toda. Pienso que eso es la vida, una raya verdusca que atraviesa casi toda una pared. Hace mucho calor y hace cinco días exactos que no suena el teléfono. Al parecer me muevo en un código secreto de cinco días.

14:33 h. Tras de muchas conclusiones tengo la teoría de que si adelgazo tal vez me crezca el pene. No me han dado de comer en seis días y, con esto, rompí por fin el archicódigo secreto de los cinco días.

Una enfermera entra en la habitación con una bandeja que lleva pollo al horno, calabaza, una sopa rara, flan, galletas de agua y un vaso con agua. Al parecer voy a comer.

09/21/2004 –12:15 h. Con los brazos agujereados como queso salgo del hospital después de siete días.

17:14 h. Salvo por una nota que encuentro en la nevera, no tengo la menor idea de donde se encuentra Dana. La nota dice: “James, quiero que te mejores. Quizás nos vemos pronto. Dana”.
Ahora caigo en cuenta que ella nunca me dijo Tomás, que siempre me llamó James.

20:25 h. A pesar de que el doctor me prohibió fumar nunca más, enciendo un cigarrillo. Recuerdo que una vez dijo mi padre: “En la guerra y en el amor siempre se debe tener un cigarrillo encendido en los labios”. Quizás él vivía en guerra y siempre estuvo enamorado porque el final de su vida se debió en parte al cigarrillo. De sus frases celebres esa es la que más me gusta.

DANA Y LOS CIGARRILLOS


Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me ofreció un cigarrillo.


Ignacio Wild




domingo, 29 de abril de 2007

DANA Y LOS CIGARRILLOS

Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me ofreció un cigarrillo.

Ignacio Wild


3. LA CHICA

“¿Dana, te puedo cortar los dedos uno por uno? Con mostaza saben riquísimos”. Sus frases favoritas en español se limitan a “Tengo jaqueca”, o “Soy alérgica a la aspirina”, por lo demás no es que entienda mucho, así que por eso me permito decirle ese tipo de cosas. Ella solo ríe y asiente desprendiendo diversos ruiditos de su boca. Algo parecido a una gata en celo. Eso me gusta. Imagino una Cat Fight entre la Coca Sarli y ella. Por supuesto, como tributo a todas esas tardes en las que mi gran ideal era pasarme todas las mañanas tumbado en la cama pensando en las tetas de la Sarli, la Sarli siempre será la ganadora. Dana es caso aparte.

Tiene el cabello corto y rubio, casi llegando al blanco. Tiene ojos azules que resaltan de su tez blanca, y en ocasiones brillan en la oscuridad. Sus labios son pequeños y encajan perfectamente con sus dientes blanquísimos y sus cigarrillos mentolados favoritos. Su estatura es baja comparada con el metro ochenta que mido yo. Sus senos son de talle treinta y cuatro y en ocasiones no utiliza brassier - me doy cuenta de esto porque sus pezones están en constante erección, quizás por el frío-. Es delgada tanto como yo. También, por lo que puedo deducir, por el tatuaje en su hombro izquierdo, es fanática de Winnie the Pooh.

Desde niño siempre odie a Winnie the Pooh. Tenía un sueño en el que Winnie the Pooh me perseguía torpemente con una sonrisa mientras me gritaba: “¡Me fumaré tu salchicha como un habano cubano!”. Al final del sueño esa sonrisa se convertía en algo así como en sopa de miel, zanahoria y jugo de fresa. Entonces me despertaba. Soy anti sopa y odio que me comparen con Mafalda. Odio a Mafalda.

*

Después de una noche, especialmente echada a perder, Dana me dijo que si caminábamos un poco. Al final, fui por mi campera, mi bufanda y accedí.

Todo el camino, veinte cuadras exactas, le hablé de lo cansado que estaba, que deberíamos parar la joda, que el cuerpo humano no está hecho para recibir tanto alcohol y drogas juntas, que lo recomendable es dormir ocho horas diarias. Que también sería bueno comer de vez en cuando. Pero ella simplemente me apretaba el brazo, me sonreía y me decía: “Hoy bailar también, James”. En realidad, yo quería pensar en otra cosa que no fuera Dana y lo difícil que es tratar de tragarse -con muchas cervezas encima y por impresionar a la chica- una bola de billar.

Le respondí: “Eso está bien Dana. Estoy hecho pedazos, la resaca me está matando, esta mañana vomité sangre, la mandíbula -de tanto abrirla- también me duele y, la verdad, estoy sin un centavo; pero bueno, viendo lo insaciable que sos y esa carita tuya, tus ojos, los cuales ya te dije los quiero sacar cuando yo atraviese mi estado más masoquista posible, no puedo negarme. Voy contigo hasta el fin del mundo. Así que vamos a bailar esta noche”. “Cool” me respondió y luego, como por inercia, añadió: “Antes pasar por una peluquería. Desde que venir a la Argentina me creció el pelo a borbotones”.

No sé de qué habla uno cuando uno habla de borbotones, pero le creo a Dana todo lo que ella me diga. Tal vez cuando uno viaja a otro país le crezca el pelo a borbotones.

Entramos en la primera peluquería que vimos después visitar otras treinta peluquerías más. En ninguna otra le coloreaban el pelo como ella lo quería, y en esa tampoco, pero por fin, le agradecí a Dios, dijo que ya no quería caminar. Lo primero que hizo fue sentarse en la silla y pedir que su pelo fuera más corto y de un color más blanco. Al final también me convenció de que también llevara el pelo más corto y más negro. Pensé: “Soy Tomás, el hombre cuyo pelo parece una peluca”.

*

A Dana le gusta The velvet underground and Nico y el café. A mí me gusta el café y también The velvet underground and Nico. Por hacerme el inteligente le dije: “Lou Reed, as single is bad!” –La verdad Lou reed como solista apesta, pero me vale un coño-. Ella me respondió encogiéndose de hombros: “I don’t care”.

Buena respuesta, es como una señal. Supongo que a ella no le importa nada, y por eso vinimos a tomar café en un sitio llamado El inmaculado, que no sé porqué se llama El inmaculado porque la verdad este sitio no tiene nada de inmaculado. La pintura de las paredes se cae a pedazos en las mesas de madera que están roídas por quien sabe qué - me imagino que tal vez por una rata gigante que se llama Splinter-, los meseros no llevan uniforme, pero uno de ellos sí que lleva una camiseta con un logo que dice “Johnny Ramone is death” -nadie se lo discute-, y por lo general parece que nunca hubieran hecho la limpieza. Supongo que el dueño del lugar sí es bastante inmaculado, o quizás su apellido sea Inmaculado y, a juzgar por el sitio del que es dueño, es cómplice de algún asesinato.

*

Mis sospechas de que en este sitio hubo un asesinato aumentan cuando nos traen el café. El café sabe a todo menos a café y Dana, de inmediato, quiere vomitar. Yo también quiero vomitar.

-¿Dana?- le digo.
-What?- me responde.
-Sabes Dana. Alguna vez escuché una frase que decía: “Al que vomita Dios le ayuda”. Dios ayuda por todo, y francamente me pregunto por qué no creo en él. Tal vez si creyera en él todo estaría mejor, ahora todo está más o menos por la mitad. Aunque no tengo muy claro qué es lo que es “está por la mitad”. Mi padre solía decir todo el tiempo, cuando bebía vino con sus amigos y llegaba a casa como una cuba: si realmente hubiera roto la crisma de tu mamá cuando se fue en lugar de estar fantaseando con la idea de cómo hubiera sido romperle la crisma a tu mamá cuando se fue. Al menos entonces todo estaría bien jodido de verdad. Ahora todo está solo por la mitad.”- le tomo una mano- ¿Qué crees que es la mitad, Dana?
-I don’t not James. No te entender muy bien. ¿Decir algo de un body partido a la mitad?- me responde.
-No, nada partido a la mitad. Si así fuere, el único cuerpo a la mitad sería el tuyo- le digo.
-Creo voy a vomitar- me responde.

-De acuerdo- le respondo.

Se levanta de la silla y, rápidamente, corre hacia los toilettes. Yo la sigo de cerca y allí, en el toilette, vaciamos esta vida y la otra en el inodoro. Mientras ella vomita, la escucho gritar constantemente en español a través de la pared que nos separa: “¡Todo es una mierda, la puta que te parió!”. Suele suceder que cuando uno está aprendiendo un idioma extraño siempre se aprende primero las malas palabras. Yo miro mí vomito, es sangre de nuevo; nunca en mi vida había vomitado sangre, salvo un día en que en un partido de fútbol me pegaron en la cara con la pelota y yo ni siquiera jugaba, solo era un simple espectador. Pero por la nariz sí que he sangrado desde chico. En la escuela siempre manchaba las hojas donde escribía y entonces las hermanas Mercedarias creían que me agarraba a golpes con mis compañeras. En ese tiempo odiaba a las niñas; hoy, secretamente, sigo haciéndolo. Pero, me dejo contagiar del espíritu de Dana y también grito en ingles: “I love George Bush!”.

sábado, 28 de abril de 2007

DANA Y LOS CIGARRILLOS

Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me
ofreció
un cigarrillo.
Ignacio Wild

2. YO, TOMÁS

Hace tiempo dejé de creer en las personas. Hace tiempo dejé de creer en mí. Hace tiempo dejé de creer en la lluvia, y hace tiempo dejé de creer en el regocijo que brinda la oscuridad. De hecho, hace tiempo dejé de creer que hay que creer. Pero, a veces pasa que una sola persona, de carne y hueso e insignificante, te cambia el mundo de un tirón. Suele suceder con mucha frecuencia, o eso al menos es lo que me decía mi padre cuando llegaba a la casa después de trabajar y entonces se colocaba a observar las fotos en donde, supuestamente, alguna vez estuvo mi madre, antes de irse para no volver nunca más, al lado de un avestruz. Él decia:

“Tomás, esto suele suceder todo el tiempo y no puedes escapar. Y te das cuenta porque empiezas a ver a la molesta, flatulenta y gorda señora que está sentada al lado tuyo en el colectivo, y que uno quiere estrangular a toda costa, como simplemente la señora que está sentada al lado tuyo en el colectivo, y entonces le sonríes. Te das cuenta porque tal vez piensas que quizás si te tiras por la ventana puedas volar como superman. Lo digo en serio. Yo me tire por la ventana, y lo único que obtuve fue una fractura de cuatro grados en el pie izquierdo y no poder jugar al fútbol nunca más como un diez”.

Eso es verdad. Mi padre nunca fue un diez. En la escuela nunca lo ascendieron de otra posición que no fuera ser arquero, y entonces compuso una frase que solía repetir todo el tiempo:

“Sepan, arqueros de todo el mundo, les deseo la muerte, lenta y lo más dolorosamente posible”.

Yo creo ciegamente en esa frase, pero, aunque sé que si mi padre se hubiera propuesto verdaderamente jugar como un diez, nunca lo hubiera logrado. ¿Saben? Justamente, en este momento, me doy cuenta que Dana le dio un giro de ciento ochenta grados a mi vida. Ahora fumo cigarrillos suaves que dejan mi aliento fresco, me erizo el pelo con gel y solo uso camisetas con un estampado de tres por cuatro que dice “I hate the world, because is so stupid”. Dana se ríe. Me encanta su sonrisa.

“¡Oh, Dana, oh, Dana, sweet Dana, oh, Dana... oh, happy day!”.

*

Llevo un sable Jedi y me considero un mercenario. Eso es lo que digo siempre que salgo de casa y por alguna extraña razón algún policía, con un parche en el ojo, me dice:

“¿Chico, eres mayor de edad? No puedes beber cerveza, cantar, y luego tirar la botella por los aires. Puedes lastimar a alguien”.

De chico quería ser un cantante que entornara los ojos. A medida que crecí ya no me importó ser un cantante. A medida que crecí, solo me importó saber entornar los ojos y simular que cantaba. Cantaba karaoke. Una vez tuve una banda musical, se llamaba No nos importa nada, naturalmente, yo era el único integrante; nadie quería ser parte de una banda musical en la cual su única filosofía precisamente no era hacer canciones, sino saber entornar los ojos en el escenario. En mi único concierto me rompieron la cabeza con una lata de cerveza. Esa fue la única cerveza que bebí esa noche.

DANA Y LOS CIGARRILLOS

Al final de todo, ella entornó los ojos, pero me
ofreció un cigarrillo
.
Ignacio Wild.

1. LOS CIGARRILLOS

Un paquete de cigarrillos y una zipo antiguo que me regaló mi padre antes de morir siempre me acompañan donde vaya. "Hijo, este encendedor era de mi abuelo- dijo cuando aún agonizaba y su saliva volaba por la habitación, mientras yo tenía la cara empapada y, como era verano, sudaba a chorros.- lo obtuvo cuando aún era un chico, y me lo regaló cuando partió a la guerra, una guerra que no era suya". Nunca supe en qué guerra luchó mi tatarabuelo, pero alguna vez me imaginé que quizás fue en Vietnam. En mi top five de películas favoritas la primera siempre fue Full Metal Jacket.

*

Ella viene de Polonia. No conozco Polonia, pero supongo que la gente allá es bonita. Ella seguro es bonita. En las fotos que envió, vía mail, su rostro siempre estaba detrás de los brazos regordetes de un hombre muy grande, con canas y la nariz chata. Nunca pregunté quién era ese hombre. Yo decidí creer que era su novio. Las mujeres bonitas siempre tienen novios gordos, canas y la nariz chata.

Tengo que comprar cigarrillos. Ese es uno de mis momentos favoritos del día. A pocas personas les he contado que tanta espera siempre me termina matando.

Miro por el rabillo del ojo a un hombre que está al lado mío. Es bastante grande, gordo, y lleva silla de ruedas. Todo este mundo está lleno de hombres gordos. El hombre dice:"Esto no puede ser". Yo digo que lo que no puede ser es que un hombre tan grande y gordo quepa en esa silla de ruedas. Un poco después vuelve a decir el hombre:"la extraño mucho." y luego llora. Yo hace mucho que no lloro y no extraño a mucha gente. De chico quería llevar, como en Full Metal Jacket, un casco de guerra que dijera BORN TO KILL, y una cámara fotográfica colgada al cuello. Nunca tuve una cámara, y en lo demás tampoco un casco de guerra. Eso sí que lo extraño.

Recuerdo que en este mismo aeropuerto despedí a varios de mis amigos. Uno por uno se fueron yendo. Estaban aburridos del mate decían, y no los culpo. Tampoco los extraño, pero en esa ocasión sí que llore. Quisiera pensar que lloraba por el humo del cigarrillo, pero no. Cuando ellos se fueron sé que algo murió en mí, no sé qué. Nunca conocí a mi madre, pero seguro que de todo esto hubiera dicho: "Hijo, cambia esa cara, parece que algo murió en ti". A mi padre si lo conocí pero nunca dijo nada. En una ocasión sí que recibí un comentario, yo estaba escuchando Girlfriend in a coma de The Smiths a todo volumen y una chica se me acercó y me dijo:"Esa música es de viejos, yo llevo coloreado el pelo de rojo, algo murió en ti". Anteriormente conocí a muchas chicas con el pelo rojo que siempre me dijeron que yo era viejo. Considero que no soy viejo, no soy joven, no soy nada. Solo soy alguien que espera mujeres bonitas que vienen del extranjero, fuma cigarrillos y tiene una zipo que era de su tatarabuelo. Eso sí que lo hago bien.

En su último mail ella decía que vendría de pelo corto y que fumaba como loca. Creí que con eso bastaría, pero ahora me doy cuenta que no, que quizás le debí pedir otra indicación. Todas las mujeres extranjeras que salen de migración llevan el pelo corto y todas tienen cara de que fuman como locas. No llevo un letrero con su nombre porque nunca lo supe. Varias veces se lo pregunté. Ella me lo dijo, pero yo estaba demasiado concentrado mirando otras cosas. Tengo una gran colección de videos y fotos porno en mi computadora.

Le pregunto a todas las chicas extranjeras que veo:“ Where are you from?” y varias de ellas me responden: “What?”. Mi inglés es malo, pero les digo mi nombre. Eso no sirve de nada porque recuerdo que a la chica nunca le dije mi verdadero nombre. “eh, yo soy... este...” “What?”. Al final una de las chicas sí que me responde: “¿Eres James?”. Sí, soy James, ahora recuerdo que tal vez dije ese nombre. Ella me sonríe, me dice en español que se llama Dana Wersocka, y que está encantada de conocerme. Yo también me siento encantado de conocerle, de verdad que es bonita. Quizás es el rostro más bonito que yo haya visto. “Eres muy bonita. Estoy encantado de conocerte. Mi verdadero nombre es Tomás Wild ¿Así que fumas como loca?”.

Caminamos hacia la salida del aeropuerto y ella lleva varías maletas; al parecer muy pesadas porque se queja mucho. Yo soy alérgico a cargar cosas pesadas, así que no le ayudo, ni tampoco le digo que existen personas que por tres pesos te cargan las maletas.

-¿Sabes Dana?- le digo.
-¿Qué?- me responde.
-¿Nunca te ha pasado que cuando conoces a alguien encantador de repente te dan ganas de sacarle los ojos con una cuchara?
-I don’t understand.

-No, nada. Dije una estupidez.